Supongo que a los fans más "conservadores" del famoso personaje de Conan Doyle, esta nueva adaptación de las aventuras del detective londinense a cargo de Guy Ritchie, no les gustará demasiado, puesto que el realizador británico vuelve a utilizar ese estilo "post-moderno" que lo hizo famoso gracias a films como Lock and Stock o Snatch cerdos y diamantes.Como a mi personalmente me encantan esas dos cintas, he disfrutado con esta también. Y me parece bien, que se ofrezca una nueva visión de un personaje clásico, sobre todo como cuando en esta ocasión, se respetan las características principales del personaje en cuestión, el Holmes interpretado por Robert Downwy Jr. sigue utilizando la lógica y la deducción para resolver sus casos, pero en vez de tratarse de un señor mayor, serio y estirado, nos encontramos con un tipo borde, descuidado con su aspecto físico y que no rehuye peleas y tiroteos, en los cuales, y a mi entender es una de las mejores ideas de film, también emplea la lógica y la deducción, para salir airoso.
Se ha dicho que este nuevo Holmes parece un James Bond de la época victoriana, y lo cierto es que a mi en muchos momentos me ha recordado las cintas de 007 rodadas entre los 70 y 80 con Roger Moore como agente secreto (hasta aparece un gigantesco esbirro que recuerda al Jaws de aquellas cintas), con esas secuencias de acción que mezclan epectacularidad con sentido del humor.
Downey Jr. y Judd Law tienen buena química en pantalla, y el resto del elenco esta correcto en sus respectivos papeles.
Pero donde creo que destaca más el film, es en el aspecto técnico, la fotografía y los escenarios, reproducen un Londres victoriano excelente, y la música también es de lo mejorcito que he escuchado últimamente.
En fin, que si eres de los que no soportas las nuevas películas de James Bond, porque piensas que han estropeado el estilo clásico, es posible que no te guste, pero si eres de los que les gusta las "reinvenciones" de personajes de siempre, quizás te guste. eso sí, la elección siempre será tuya... ¡ Elemental, Querido Watson !


